En Dinamarca, casi siempre sopla el viento. Desde siempre los daneses han utilizado este recurso. Actualmente Dinamarca es uno de los paises punteros en energía eólica y es gracias en parte a la I+D que Dinamarca invertió en esta fuente renovable que el resto del mundo pueda disfrutar de esta fuente de energía renovable de manera rentable.

Según la Danish Wind Industry Asociation la industria aerogeneradora danesa es la mayor del mundo y además el 90% de la producción se vende en el extranjero. Además Dinamarca es el tercer país en potencia instalada y probablemente el de mayor potencia instalada por kilometro cuadrado.

Esto ha afectado de forma inequivoca al paisaje. Los aerogeneradores son un hito del paisaje danés. Y por ejemplo si llegas al eropuerto danés de Copenhaguen podrás comtemplar una impresionante vista de los aerogeneradores en el mar. Esta foto la encontré gracias a Google Earth:
Molinos de viento en Copenhaguen

Pero no solo es frecuentre ver los aerogeneradores, sino que además es bastante probable cruzarse con los enormes trailes que transportan las palas o los fustes de los molinos. Es bastante impresionante ver el tamaño de las palas cuando estan a tu mismo nivel, porque una vez instaladas pierden la perpectiva. Los hay de hasta 60 metros de rotor, 60-80 metros de fuste y 90-110 metros de altura total. Raramente están aislados, aunque aquí en Dinamarca proliferan tanto los grandes parques de aerogeneradores hasta las pequeñas cooperativas de “granjeros eólicos”.

Muchas ciudades pueblos tienen los históricos molinos de viento. Estos molinos y ver pasar a la gente montada en bicicleta me recuerdan a la idea idealizada que tengo de Holanda aunque nunca haya estado allí.

Una foto que tome cerca de Vodskov en invierno. Molinos de viento, granjas, nieve, campos de cultivos y factorías con grandes y humenates chimeneas: el paisaje típico de invierno en el norte de Jutlandia.

Molinos en la nieve